«Yo le devuelvo la vida a los animales»
Un tigre de bengala en actitud agresiva recibe al visitante. El felino, que pertenecía al circo de Ángel Cristo, murió hace mucho tiempo, pero aquí consiguió otra vida. «Yo volví a darle vida», declara el cacereño Lorenzo Campón, taxidermista desde los ocho años. «El tigre se quedó en Badajoz cuando el circo estuvo allí, hace más de dos décadas. Yo me lo traje y conseguí prepararlo». Y este animal disecado es su carta de presentación.
Campón puede presumir de tener la única escuela de taxidermia que existe en toda Europa. Su centro de enseñanza se ubica en el polígono industrial Charca Musia de Cáceres y es un referente para todos aquellos que quieren aprender el arte de disecar. Este maestro, que acaba de cumplir 61 años -lleva más de 50 en el oficio-, lanza siempre un mensaje claro a sus alumnos (ahora mismo tiene dos): «Hay que observar mucho la Naturaleza, hay que ser capaz de apreciarla, porque ella es la que enseña. Raro es el día que no aprendemos algo de la vida real, una postura que no habíamos visto, una expresión nueva...».


